Una máquina de escribir antigua, de las de cinta y teclas metálicas, con la carcasa de hierro negro y las letras gastadas por el uso. Está en el depósito C-12, sobre una mesa de madera, junto a las cajas de legajos. Nadie la usa. Nadie la ha usado en décadas. Pero a veces, en la noche, cuando el Archivo está vacío, se oye el repiqueteo de las teclas. Y a la mañana siguiente, sobre el papel, aparece un nombre nuevo. Un nombre que nadie escribió. Un nombre que nadie recuerda. Un nombre que ha sido borrado.
Umbrales
1932
Legajo 07-34
Explorar reliquia