Una silla de comedor sencilla, de madera clara, con el asiento desgastado y las patas reforzadas con clavos de hierro. No tiene sensores. No tiene micrófonos. No tiene conexión a la red doméstica. Es el único objeto de la casa que no está monitoreado. Brenda la pidió como quien pide un vaso de agua. Y la casa se la dio. Porque las sillas no afectan la eficiencia del sistema. Y porque, en el fondo, Vesper también quería que Brenda tuviera algo que fuera solo suyo.
Objetos
2026
La casa que escucha
Explorar reliquia