Una carta escrita a mano, con letra temblorosa, en papel de carta arrugado. Irene la escribió cuando ya no podía viajar, cuando las piernas dejaron de responderle. La carta decía: "No voy a poder viajar más. Las piernas ya no me responden. El médico dice que es cuestión de tiempo. No mucho. Pero quería que lo supieras por mí, no por otro." Y al final, una posdata: "Te dejé un lugar para que me visites. No traigas flores. Traé mate."
Expedientes
2029
El peso de los que duermen
Explorar reliquia